Responde con tus datos, no inventa.
Servicios, precios, horarios, dirección y las preguntas de siempre. Si llega un audio, lo escucha. Si llega una foto, la mira. Y espera a que la persona termine de escribir antes de contestar todo junto.
Una recepcionista con IA que responde, agenda y cobra a través de Mercado Pago en tu WhatsApp de siempre, también cuando vos no podés.
Te atiende la recepcionista de Fluir Agentes. Así la ves funcionando antes de decidir.
Atendés tu consultorio o tu estudio, y además atendés el WhatsApp. Cada consulta que no contestás rápido se enfría, y cada una que contestás te saca de lo que estabas haciendo.
Entran tres consultas por un reel que anduvo bien. Si no contestás ahora, mañana ya reservaron en otro lado.
Vibra el celular. Es alguien preguntando el precio. Lo ves de reojo y perdés el hilo.
«Perdón, es alguien que quiere turno.» Contestás, mandás el alias, esperás el comprobante. Diez minutos que no vuelven.
Cuatro pasos. En cada uno, lo que ve tu cliente en WhatsApp y lo que ves vos en tu panel.
Servicios, precios, horarios, dirección y las preguntas de siempre. Si llega un audio, lo escucha. Si llega una foto, la mira. Y espera a que la persona termine de escribir antes de contestar todo junto.
Mira tu agenda, propone los horarios más cercanos y reserva el lugar mientras se paga la seña. Si la persona quiere cambiarlo o cancelarlo, también lo hace.
Enlace de Mercado Pago o datos para transferir. Con Mercado Pago el pago se acredita y el turno se confirma solo. Con transferencia, el comprobante te queda en el panel para que lo apruebes vos.
Cuando alguien pide hablar con vos o hay un reclamo, te pasa la conversación. Si vos escribís desde el celular, la recepcionista se corre. Y cuando te olvidás, te pregunta si sigue ella.
Es razonable. Por eso la recepcionista arranca con límites, y vos tenés el control desde el primer día.
Cada respuesta queda como borrador y la aprobás vos, el tiempo que quieras. Cuando la soltás, es porque ya la viste trabajar.
Un botón la frena en el momento. Queda registrado quién la pausó y por qué.
Seguís usando tu WhatsApp Business desde el celular. Cuando escribís en una conversación, la recepcionista se corre.

En la computadora o en el celular. No hace falta aprender nada: está pensado para mirarlo dos minutos al día.
Una conversación de ejemplo con el tono real. Tocá una opción o escribí lo que quieras. Es una demostración con respuestas preparadas: la recepcionista de verdad habla con tus servicios, tus precios y tu forma de decir las cosas.
Con tus reglas («siempre…», «nunca…») y tus datos personalizados. Dice «consultorio» o «estudio», lo que necesites.
Si te mandan un audio, lo escucha. Si te mandan una foto o un comprobante, lo lee.
Si alguien quiere hablar con una persona, te la pasa y le avisa con el mensaje que vos elijas.
Cada recepcionista se configura a mano con los servicios, los precios, las reglas y la forma de hablar de tu negocio. Por eso tomo pocos clientes nuevos por mes.
Un cuestionario corto y los accesos: tu agenda y tu Mercado Pago. Vos seguís con tu WhatsApp de siempre.
Cargo tus datos, escribo tu forma de hablar y la pruebo con casos reales acordados con vos. Si algo falla, no se activa.
Arranca en modo prueba: vos aprobás cada respuesta. Cuando la viste trabajar y te quedás tranquilo, la dejás sola.
Para un consultorio con pocas consultas por día.
Si te quedás corto, el pack de 100 mensajes extra cuesta US$ 10.
Para quien ya tiene el WhatsApp lleno.
Si te quedás corto, el pack de 100 mensajes extra cuesta US$ 10.
Para un equipo chico con muchas consultas.
Si te quedás corto, el pack de 100 mensajes extra cuesta US$ 10.
Se paga una sola vez. Es el trabajo de armar tu recepcionista a mano y probarla antes de que hable con nadie. Lleva de 15 a 30 días.
Primer mes del plan gratis* si cumplís los plazos de la puesta en marcha: cuestionario, accesos y revisiones a tiempo.
Un «mensaje» es cada respuesta que manda la recepcionista. Una consulta típica, del hola a la seña, usa entre 6 y 10. Mové el control con las consultas que recibís por mes.
Precios en dólares. Se puede pagar en pesos argentinos, al dólar oficial de venta del Banco Nación del día del cobro. Sin permanencia: si un mes no querés seguir, avisás y listo. *El primer mes gratis aplica al plan mensual, no a la puesta en marcha.
Si la tuya no está, escribime por WhatsApp y te contesto yo.
No. Seguís con tu WhatsApp Business de siempre, desde tu celular. La recepcionista atiende sobre ese mismo número, y si vos contestás, ella se corre.
Se presenta como la asistente de tu consultorio. No se hace pasar por vos. Si alguien quiere hablar con una persona, te la pasa.
Arranca en modo prueba: cada respuesta queda como borrador y la aprobás vos. Solo responde con los datos que cargamos, no inventa. Y si algo se complica, pasa la conversación a una persona. Vos podés pausarla al instante.
Un mensaje es cada respuesta que manda la recepcionista. Una consulta típica usa entre 6 y 10. En el panel ves el consumo del mes, y si te quedás corto, podés adquirir packs de mensajes.
Por ahora no. Solo WhatsApp. Si tus consultas entran por Instagram, lo charlamos antes de empezar.
Entre 15 y 30 días, según lo que haya que conectar. La ves funcionar en modo prueba antes de que hable con nadie.
Hace falta una agenda en línea para que pueda ofrecer horarios y reservar. Si ya usás una, vemos si se conecta; si no, te ayudo a dejar una lista en la puesta en marcha. Para la seña se usa Mercado Pago o transferencia.
Avisás y el mes siguiente no se cobra. No hay permanencia ni multas. Tus datos y los de tus contactos se pueden exportar o borrar.
Escribime por WhatsApp. Te atiende mi recepcionista, coordina una reunión corta conmigo y vos ves el producto funcionando antes de decidir nada.
Hablar por WhatsApp